La Escuela del Agua pide mayor seguridad para los deportistas acuáticos que entrenan en el Guadalquivir

La ciudad de Sevilla cuenta con la que está considerada como una de las mejores pistas fluviales de todo el mundo para la práctica de deportes acuáticos. Se trata del río Guadalquivir, donde todos los días entrenan piragüistas y remeros que forman parte de las mejores selecciones internacionales y que acuden a Sevilla para preparar campeonatos del mundo, de Europa y Juegos Olímpicos. Un espacio privilegiado donde el pasado martes 22 de octubre estuvo a punto de suceder una tragedia.
Como tantos otros días, el sevillano José María de Marco Pérez – de 56 años y una persona experta, vinculado a los deportes acuáticos desde hace décadas, campeón del mundo en dos ocasiones y representante español en los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996 donde consiguió un diploma olímpico-, practicaba remo en el Guadalquivir. Una jornada que pudo convertirse en una tragedia, ya que a la altura del puente de San Telmo, De Marco impactó con una de las clásicas embarcaciones que surcan el río con fines turísticos, en un accidente en el que sólo la pericia y experiencia del deportista permitieron que sólo se saldara afortunadamente con heridas leves. Literalmente el cataramarán se llevó por delante al deportista.
Todos aquellos que han practicado diferentes deportes acuáticos en el río saben que no se trata de un hecho aislado, y que en numerosas ocasiones los deportistas han tenido que lidiar con este tipo de accidentes, en los que habitualmente las grandes embarcaciones han abusado de su tamaño y mayor fuerza obligando en muchas ocasiones a lanzarse al río a los propios deportistas para evitar accidentes.
En pleno siglo XXI, con la cantidad de actividades turísticas y recreativas que tienen como escenario el río Guadalquivir, es el momento para que se sienten todas las entidades a las que les afecta este asunto como la Junta de Andalucía, el Puerto de Sevila, Capitanía Marítima, el Ayuntamiento de Sevilla y las federaciones deportivas de remo y piragua. El objetivo debe ser actualizar y dejar claro con rigor y haciéndose cumplir una serie de protocolos para que no ocurran accidentes.
Una determinación que es imprescindible, ya que a lo largo de las dos últimas décadas, ha aumentado de manera exponencial el número de deportistas que practican su actividad en el río, ya sea remo, piragua o vela. En algunos casos también estos deportistas son inexpertos y están dando sus primeros pasos en la actividad acuática, razón de más para poner en marcha los protocolos necesarios para que el río sea más seguro.

Importante llamamiento
La Escuela del Agua, un centro de enseñanza e iniciación de deportes acuáticos y de la natación, quiere hacer un llamamiento para que las autoridades competenentes en la materia tomen cartas en el asunto y elaboren el protocolo adecuado para que estas desagradables situaciones no vuelvan a producirse en el río. «José María de Marco es un deportista como la copa de un pino, que lleva en el agua toda su vida y es muy injusto que haya tenido que vivir una situación de estas características, que sé de muy buena tinta que no es un caso aislado. Las autoridades tienen que estar vigilantes para que algo así no se vuelva a repetir», ha explicado Javier Díaz Jargüin, alma máter de la Escuela del Agua junto a Maribel Hierro, y una persona que después de décadas de trayectoria conoce perfectamente el mundo de los deportes acuáticos.
Este suceso debe servir de aviso para que no se vuelvan a repetir este tipo de situaciones, para que así todos los deportistas puedan disfrutar del río, un lugar privilegiado en el que se pueden practicar deportes apasionantes como el piraguismo, la vela, el remo, la natación o el padel surf. Por eso la Escuela del Agua aprovecha para lanzar un cariñoso mensaje a José María de Marco, para que se recupere lo antes posibles de las heridas provocadas por este accidente y que pronto lo podamos ver de nuevo surcando el río con la mayor de la seguridades posibles.

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